Whisky y Parmigiano Reggiano
Como el Parmigiano Reggiano, el whisky es un producto que evoluciona con el tiempo. Encontrar el equilibrio adecuado entre la maduración del queso y el estilo de whisky es la clave para una degustación llena de matices.

Parmigiano Reggiano más de 20 meses
El Parmigiano Reggiano con más de 20 meses de maduración tiene un buen equilibrio entre el sabor dulce y salado en el paladar, y los efluvios de leche y yogur van acompañados de notas de mantequilla derretida y fruta fresca, como plátano y piña. El queso se presenta friable y granuloso.
Combínalo con
Whisky single malt turbado de las islas escocesas, cask strength
Las maduraciones jóvenes e intermedias del Parmigiano Reggiano encuentran un compañero inesperado en un single malt turbado embotellado a plena graduación (cask strength). La turba marina y las notas cítricas de limón y corteza de naranja acompañan las notas lácteas del queso con precisión, mientras que su alta graduación realza toda la complejidad del destilado.

Parmigiano Reggiano más de 40 meses
Después de 40 meses, el Parmigiano Reggiano presenta un sabor pleno y persistente, con notas de especias cálidas, castaña y caldo de carne. La maduración tiende a dar astringencia.
Combínalo con
Blended Scotch Whisky
El Parmigiano Reggiano de 40 meses, con sus intensas notas especiadas y su marcada sapidez, marida con naturalidad con un blended scotch whisky de perfil vivaz: notas de canela, pimienta, vainilla y un final ligeramente ahumado que acompañan la complejidad del queso sin eclipsarla.

Parmigiano Reggiano más de 60 meses
Muy seco y friable. Tiende a tener menos especias, con un sabor más seco. En esta maduración, cuero y notas tostadas se unen a la frescura láctica.
Combínalo con
Whisky single malt de una destilería insular escocesa, sherry cask, full proof, sin filtrado en frío, sin colorantes artificiales
Las largas maduraciones piden whiskies de carácter. Un single malt madurado en barricas de jerez y embotellado a plena graduación, sin filtrado en frío y sin colorantes artificiales, presenta notas de frutos secos, higo maduro, chocolate negro y especias dulces que armonizan con la intensidad aromática y la pronunciada sapidez del Parmigiano Reggiano de 60 meses.